El ángel más tonto del mundo
Christopher Moore, 2004
La factoría de ideas, 2006
Un primer aviso sobre este libro: no es del todo lo que parece. ¿Ves la portada? Pues ahora esto es lo que dice la contraportada:
Falta una semana para Navidad, pero no todo el mundo es feliz en el pueblecito de Pine Cove (California). El pequeño Joshua Barker necesita con urgencia un milagro navideño. Y no es que esté moribundo, ni que su perro se haya escapado de casa: es que Josh ha visto cómo a Santa Claus le abrían la cabeza con una pala. Ahora solo anhela una cosa: que el viejo barbudo regrese de entre los muertos. Lo que no puede imaginar es que alguien esté escuchando sus plegarias… Aunque no destaque por ser, precisamente, el más listo de los ángeles.
Solo a una mente como la de Christopher Moore se le podría haber ocurrido una historia tan hilarante como esta. Sus novelas se convierten en superventas de The New York Times y se publican en más de una docena de países. El fenómeno de El ángel más tonto del mundo, al que los lectores anglosajones empujaron a las listas de bestsellers de forma progresiva, ha sido comparado con el de El curioso incidente del perro a medianoche, de Mark Haddon.
A la vista de este texto, el primer diagnóstico es claro. Tiene que ser un libro entretenido y divertido, y si lo comparan con el de Mark Haddon, ya ni te cuento. Vamos, que es casi el regalo perfecto. Pero en cuanto abres el libro el autor expone un aviso de lo más clarito:
Si adquiere este libro en calidad de regalo para su abuelita o un crío, debería ser consciente de que contiene palabrotas y suculentas descripciones de canibalismo, así como actos sexuales entre cuarentones. No me echen la culpa. Se lo advertí.
¡Eh, un momento! Pero si la apariencia externa del libro no parece indicar que no sea un libro apto para todos los públicos…. ¿Y cómo será el libro en Estados Unidos? ¿Incluirá algún texto adicional más acorde con el contenido que no se incluya en la edición española?
Qué curioso, que justo bajo el título ponga “Un reconfortante cuento de terror navideño”. Y en la contraportada, dependiendo de la edición, puedes ver frases como “Have a happy, horrific holiday from Christopher Moore!”, o algo como:
Desafortunadamente, nuestro ángel no ostenta la aureola más brillante del grupo, y antes de lo que se tarda en decir “Kris Kringle”, se ha cargado su misión sagrada y ha mandado a los residentes de Pine Cove precipitadamente al caos navideño, culminando en la más hilarante y terrorífica fiesta de navidad que el pueblo haya conocido.
Vamos, tampoco es que diga mucho más, pero si lees “terror”, al menos te puedes plantear el echarle un vistazo más en profundidad, para ver de qué va el libro. Yo lo hice y me gustó, tanto que me cayó como regalo de Reyes. Pero si ves el libro en alguna tienda, y piensas en regalárselo a alguien, haz caso del autor. Si a quien lo va a leer le puede gustar un cuento de lo más gamberro, con escenas de sexo y muertos vivientes matando a los vivos para comerse sus sesos, no te cortes. A mí me ha parecido divertido, y se lee de un tirón porque es cortito.
Pero la edición, y la composición de portada y contraportada es para irse de cabeza a un juzgado de guardia. Y sobre la referencia a Mark Haddon mejor no comento nada. Si alguien conoce al afortunado que incluyó esa frase que le felicite de mi parte. Porque la comparación la hizo el Washington Times acerca de la originalidad del libro, nada más. Porque en estilo no tienen absolutamente nada que ver.
¿Alguno de vosotros ha leído el libro y ha tenido la misma impresión? ¿Conocéis casos como este, en el que una estrategia de marketing decide mostrar un libro como lo que no es? Porque ejemplos de películas, discos y otros productos hay de sobra, claro.
Tags: Libros
Como parece que Ismael ha dado el pistoletazo de salida al meme de recopilar los mejores finales de la historia del cine, pues voy a tener que incluir el mío.
Es el final de la primera parte de “El Padrino”. Es una pena porque en el corte de Youtube no se ve el momento justo anterior, en el que la hermana de Michael (Al Pacino), Connie (Talia Shire) le intenta decir a Kay (Diane Keaton), que su marido es un mafioso, y de los buenos, con múltiples asesinatos a sus espaldas. De hecho, el propio marido de Conni, Carlo, ha sido una de sus víctimas.
Justo entonces Kay le pregunta a Michael si es cierto. Es el momento en el que niega en lo que se ha convertido. Porque siempre afirmó que nunca sería como su familia. Pero todos sabemos que no es así, y mientras Kay va a preparar una copa, entran Clemenza, Rocco y Neri. Es el momento en el que Clemenza le reconoce como padrino, es probablemente el primer reconocimiento “oficial” como tal. Y todo esto con Kay viendo y escuchando la escena mientras Neri cierra la puerta… y fundido a negro.
Es la culminación de la transformación de Michael, de lo que él quería ser (y su padre esperaba que fuera), a un hombre despiadado y calculador. No hay más que comparar su cara y sus gestos en dos escenas: la primera de la fiesta de la boda de Connie, en la que está vestido con el uniforme militar, a la de esta última escena.
Como bien dice Ismael, “de cuando el cine era cine y no la mierda que es ahora”.
Ahora que me doy cuenta, ¡este año aún no he visto las tres películas! Hay costumbres que no se pueden perder…
Otro final que me gusta es el de “Mesas separadas” de Delbert Mann, con Burt Lancaster y Rita Hayworth (y muchos más), pero ese no lo encuentro en Youtube. Y quien quiera animarse, que siga con el meme.
Impresionante descripción de The Smoke Sellers del funcionamiento de PageRank, la tecnología que permite que Google ordene los resultados de las búsquedas de tal forma que se haya comido buena parte del mercado de los buscadores. En España se habla de que hasta un 98% de las búsquedas pasan por Google.
Para que luego digan que las matemáticas no levantan imperios. Sin tener en cuenta las que se usan para calcular comisiones por recalificaciones urbanísticas, claro…
Vía Microsiervos
Ivanhoe
Walter Scott, 1820
Planeta, 1991
Para empezar a hablar de este libro, me gustaría decir que no tengo ni la más mínima idea de cómo ha llegado a mis manos. No sé cuando lo compré, ni donde, y aunque en principio pensé que sería en una feria del libro de ocasión o algo así, está en tan perfecto estado que lo debí comprar nuevo.
El caso es que lo tenía pendiente en la lista de cosas a leer, y después del líder resonante, tenía que cambiar un poco de temática. Lo único malo, que por tener que estudiar continuamente he tardado apenas dos meses en leerlo. Poco más de 500 páginas que en circunstancias normales habría devorado en una semanita.
Porque el libro en sí es fácil de leer. Como bien indica la contraportada, Ivanhoe no es más que un cuento de caballeros, un poco más largo de lo habitual. Y así aparecen personajes como Ricardo Corazón o Robin Hood, que no podían faltar en este tipo de fiestas.
El libro, muy recomendable. Lectura ligera, con lo que tiene haber sido escrito en el XIX, bastante planito (el bueno es bueno, el malo es malo, y profundidad psicológica la justa), y un final en el que sorprendentemente no todo el mundo acaba feliz. De hecho, como en la vida real, probablemente el personaje que más se lo merece es el que no lo consigue.
También sorprende que, llamándose el libro precisamente así, sea Ivanhoe uno de los personajes que menos interviene de forma activa, aunque a su alrededor se desarrollan buena parte de los acontecimientos.
Otra de Scott que habrá que leer: Rob Roy. Y ver la adaptación de Ivanhoe al cine, con Robert Taylor y Elizabeth Taylor, claro. Si alguno se anima, Ivanhoe está disponible a través del proyecto Gutemberg en inglés. Y Rob Roy también, claro.
Tags: Libros
Ya que estamos viendo a diestro y siniestro fastos y celebraciones de aniversarios de blogs (“el próximo tal día de tal mes, este blog cumple chorrocientos años”), me he pasado por la web de archive.org, para ver qué copias de mis webs había por ahí. Y me he encontrado de todo, pero la que más ilusión me ha hecho es la que véis en la foto. Es la web de Ghenghis.org, el primer dominio que compré (era mi nick en el IRC-Hispano), y que ahora apunta a esta página claro. Y la imagen data de 2001, aunque la empecé en 2000.
Así que ahora podría empezar a felicitarme por llevar casi 7 años “blogueando”, si no fuera porque ni han sido continuados (no hay más que ver la constancia de este mismo blog), ni entonces se usaba la palabra blog (era la época de los “portales”), ni me planteo que llevar más o menos tiempo “online” aporte valor a un blog. Los conozco muy antiguos que no me parecen interesantes, mientras que sí me lo parecen otros que apenas duran activos un par de meses.
Esto de los aniversarios no es más, claro está, que otro síntoma de la “ombligosfera”, y que me parece a veces el intento de establecer un sistema de clases.
Tags: Internet
Recojo el testigo de Miguel, y me animo con el meme de los fondos de escritorio. Básicamente es:
1 – Pegar la foto que tienes puesta en tu ordenador de wallpaper.
2 – Explicar el porqué de esa foto.
3 – Endosarle el meme a los que consideres oportuno.
Es un meme bien sencillo, si no fuera porque en mi día a día uso cuatro ordenadores distintos. Así que voy a poner los dos que tengo más a mano. El primero es este:

Es el que tengo a día de hoy en el portátil, aunque lo voy cambiando con bastante frecuencia. Es una foto del Gran Canal de Venecia desde la plaza de San Marcos, con el cana lleno de góndolas, y con las columnas de San Marco (la del león) y San Teodoro (la de la derecha) en primer plano. Aunque son famosas porque entre las dos columnas se ejecutaba a los condenados a muerte, han servido para multitud de propósitos (por ejemplo, de casino callejero en la edad media…). A la izquierda está el palacio ducal, y al fondo la iglesia de san Giorgio Maggiore.
Y vamos, que escogí la foto porque me gustaba. Es de National Geographic, que ya me gustaría a mí hacer fotos así.
Y la que tengo en el ordenador de casa es esta:

Frikada total… El transbordador Discovery en la plataforma en Cabo Cañaveral (o Kennedy), preparada para el lanzamiento de la misión STS 121, en julio de 2006, y con destino la estación espacial internacional. Entre los objetivos también estaba la realización de pruebas sobre las nuevas medidas de seguridad tras el desastre del Columbia. La foto me encanta por el momento que supone, con el transbordador listo para partir aún faltando muchas horas para ese momento, y lo que se debe sentir estando involucrado en un proyecto así, en esas horas que se deben hacer interminables.
Los fondos que no pongo son el del media center, que no tiene sentido porque no es más que el menú de MythTV, y el del terminal del trabajo (una SunRay), porque no lo tengo ahora a mano. Este último es un paisaje con un lago y unos arbolitos. Como en la oficina suelo usar el portátil, pues es el que menos veo.
Y el testigo le va a caer de momento a Laertes, que si no recuerdo mal lleva una foto de un portal con un mural bastante chulo, y a Mariano, que miedo me da pensar qué llevará ahí.
Tags: Memes
He hecho algunos cambios en WordPress, y ahora los feeds se redirigen a FeedBurner. Si alguien nota algo raro, que avise… A lo mejor hay que resuscribirse, no lo sé.
Tags: Cacharreo
El líder resonante crea más
Daniel Goleman et al., 2002
Editorial, 2003
Hace un par de semanas terminé este libro, que forma parte de las lecturas obligatorias del master que hago desde hace casi un año. Y también hice, claro, el trabajo correspondiente para la asignatura de Coaching (tradúzcase como proceda…).
El caso es que el libro pretende ser algo así como un estudio de cómo un líder puede utilizar las emociones, propias y del resto del equipo, para canalizarlas de forma adecuada y enfocarlas hacia el objetivo común. La idea es buena, ¿verdad?
Bueno, pues después de leer el libro yo lo habría escrito en 80 páginas, y no en trescientas… Me ha gustado, pero me ha parecido demasiado largo para el contenido que trataba.
Las primeras 80 páginas vienen a ser una especie de artículo cuasi-científico acerca de cómo las emociones se controlan por el sistema límbico del cerebro y no por el neo córtex. Hasta ahí bien. Poco detallado como correspondeen un libro dirigido a un público no científico. La parte de que dos cerebros “se conectan” a través de sus sistemas límbicos lo veo un poco cogido con alfileres. Es como observar que cuando la persona que tengo al lado se enfada yo también me altero, y de ahí deducir que hay una conexión “fisiológica” entre ambos cerebros. Que no digo que no, pero yo querría más argumentos científicos, que imagino estarán en otro tipo de libros.
Después de eso se dedican 40 páginas a describir los 6 estilos de liderazgo en función de cómo se crea esa relación de “resonancia emocional” con el equipo. Los estilos son: visionario, coaching, democrático, afiliativo, timonel y autoritario. Más o menos se describen así:
- Visionario: identifica un objetivo común para todos, y les muestra una visión del mismo, enfocando sus esfuerzos hacia allí. Un Gandhi, por ejemplo
- Coaching: es como un profesor particular en la empresa. Te apoya, te aconseja, te da responsabilidades, deja que te pegues algún tortazo con la realidad… Como un mentor
- Democrático: las decisiones las tomamos entre todos, no tanto por la decisión en sí, sino porque el mismo proceso de discusión y de búsqueda de la decisión provoca un mayor compromiso
- Afiliativo: llevarse bien con todo el mundo, estableciendo relaciones “personales” más allá del ámbito laboral para buscar la armonía en el conjunto
- Timonel: te marca el objetivo, el camino a seguir y la actitud que debes tener para realizarlo
- Autoritario: “las cosas se hacen porque yo soy el jefe”
Evidentemente, los cuatro primeros son muy buenos, los dos últimos menos. Aunque el mayor beneficio se obtiene de combinarlos todos y usarlos en las situaciones idóneas.
Una vez explicados los estilos, vienen 90 páginas sobre cómo convertirse en un líder resonante. Capítulos de autoayuda en su máximo esplendor. Resumiendo: conócete a ti mismo, identifica quién quieres ser, y ponte las pilas (pero poco a poco).
Y el colofón final, 90 páginas más sobre cómo se hacen organizaciones “emocionalmente inteligentes”. Todo muy correcto, pero para mí incompatible casi a diario con la búsqueda de rentabilidad y beneficio económico que se vive en una empresa cualquiera.
El libro no está mal, pero como véis yo habría recortado mucho contenido. Viene plagadito de ejemplos de cómo resulta el empleo de los diferentes estilos, pero me temo que son demasiado arquetípicos y superficiales.
Si véis el libro en una librería, no os asustéis, porque el editor tenía muy claro que el libro tenía que llamar la atención. El título original es The new leaders, y esta edición lleva una estrellita roja con “Best seller” para llamar la atención.
Le daré otra oportunidad a Goleman y su “Inteligencia emocional”, que a juzgar por el apéndice que viene en este libro, y por una ojeada rápida que le he pegado, creo que me puede gustar más.
Tags: Libros
Uno de los múltiples test de personalidad geek que rondan por ahí. En este caso, a qué superhéroe te pareces más. Como me ha salido spiderman, que era mi favorito cuando era pequeo (y lo sigue siendo, claro), pues lo voy a tener que poner aquí. Si hubiera salido Catwoman, pues igual me lo pensaba dos veces…
Tus resultados:
Eres Spider-Man
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Tags: Geek









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