Érase una vez un juguete de Mattel que gozaba de un gran éxito de ventas. El juguete en cuestión era una pista por la que circula un cochecito a toda pastilla, y que incluye un looping para que el coche dé una voltereta y así­ hacerlo un poquito más espectacular. Vamos, algo así­:

superpista

La puesta en escena incluye una “torre de alta tensión” y luces para aportar un poco más de efectismo. Y el nombre, claro y atractivo: “Súper pista relámpago”.

Bueno, pues en esto un dí­a convocan una sesión de brainstorming en Mattel y uno de los presentes dice “Creo que este juguete está tan orientado al público masculino infantil que nos estamos dejando por el camino a todas las niñas”. Y entonces deciden hacer una versión “femenina” a partir de las ideas que pudieran surgir.

Y aquí­ viene lo bueno. ¿Qué tipo de ideas pueden salir en una reunión como esa? Pues ideas del tipo:

  • El estilo es demasiado agresivo para las niñas. Hay que quitar eso de la torre de alta tensión y las luces
  • Evidentemente, tiene que ser rosa
  • Si no incluye al menos una muñeca para jugar, no les gustará
  • ¿”Súper pista relámpago”? ¿No le podemos poner un nombre un poco más… “femenino”?

Y aquí­ está el resultado:

carreracentro

Ante todo, ¡nada de complejos!. Ver para creer.

Para los menos crédulos, consultar la guí­a del juguete publicada por el Instituto Tecnológico del Juguete, concretamente en las páginas 8 y 9 de la guí­a de juguetes para mayores de 9 años, y que llegó a casa de forma impresa, no sé si por un buzoneo o lo cogimos en alguna jugueterí­a.